martes, abril 25, 2006


No cabe duda que el Arco de Cáparra (sito en el Valle del Ambroz) constituye uno de los monumentos más singulares de Extremadura por su originalidad. Es uno de los escasos ejemplos de Arco "tetrapylum" o "quadrifons", es decir, de cuatro puertas o frentes y, contrariamente a lo que se cree comúnmente no es un Arco de Triunfo sino un Arco conmemorativo que un ciudadano ilustre llamado Marco Fidio Macer erige en torno a finales del siglo I y principios del siglo II de nuestra Era, dedicado a su "gens", en la localidad de Capara o Caparensis, pues con ambos nombres aparece en las fuentes historiográficos de Plinio "El Joven" y de Claudio Ptolomeo. La construcción se levanta sobre un zócalo y sobre sillares ligeramente "cementados", destacando la excelente solución arquitectónica por la que las pilastras y los capiteles sujetan el peso y el volumen del entablemento superior. Al parecer, el Arco se situaba en el centro mismo del "cardo" y el "decumano", convertido en auténtica encrucijada de caminos y poseía, además, retratos e inscripciones adicionales junto a sus pilares así como un piso superior que desgraciadamente no se ha conservado.